Fue un doce de
abril, pero de 1973, cuando el escudo que hoy representa al Municipio fue
adoptado como símbolo emblemático de estas tierras.
Su creador,
Ceferino Salas Andrade, un hijo adoptivo de Tlajomulco, ganó con su diseño el
concurso al cual convocó el entonces alcalde Epigmenio Riestra.
Ceferino Salas
es el único ciudadano que ha recibido la medalla al mérito civil, sin embargo,
su complicada situación de salud, no le permitió recibir el homenaje en vida.