Luego de un retraso de casi dos
meses, se registró el cambio más radical en los primeros días del año 2011 con
la entrega del remodelado mercado, sin embargo un nuevo conflicto estaba por
empezar por la repartición de los locales, pues varios comerciantes se
encontraban inconformes luego de que fueron asignados sin el conocimiento y
conceso de los futuros locatarios.
Una de las obras más importantes
para la Cabecera Municipal fue la perforación del pozo de agua que abastecería
a los residentes de esa zona, en un predio cercano a Peñafiel, el cual tuvo que
hacerse a una profundidad superior a los trescientos cincuenta metros.
