Las autoridades
municipales comienzan a tomar medidas en torno a las condiciones del mercado en
el fraccionamiento Santa Fe, el cual fue abandonado por sus propietarios y ha
sido objeto de actividades ilícitas.
La primera
acción correspondió a la clausura de un bar, que sin contar con licencia
municipal, comenzó a operar en el mes de marzo y generó la molestia de los
vecinos, quienes no tardaron en denunciar la venta de alcohol a altas horas de
la noche, así como supuesto consumo y venta de enervantes.
