Recibir dinero a cambio de un
mejor espacio, la venta de lugares y el
consumo de bebidas embriagantes, son sólo algunas de las irregularidades que se
pueden encontrar en los diferentes tianguis de nuestro municipio.
El Reglamento de Mercados,
Centrales de Abasto y del Comercio, para establecimiento ubicados en la vía
pública, el cual fue reajustado en el año 2010, parece no ser respetado por
autoridades municipales ni por tianguistas.