Se secó la laguna de Cajititlán
Uno de los momentos más críticos
que vivió Tlajomulco a lo largo de su historia, quedó documentado en las
páginas de La Verdad: Cajititlán se secó. En la primavera de 2001, las aguas
del vaso lacustre distintivo de nuestro Municipio llegaron a un nivel por
debajo del metro y medio de profundidad.
“Llegó el día que nadie deseaba: la laguna de Cajititlán se acabó. El
pequeño espejo de agua que quedaba no soportó los intensos rayos de sol y se
secó en el curso de esta semana. La población de Cajititlán y otras que se
encuentran en las orillas de lo que fue el vaso están apesadumbrados y esperan
que las tres instancias del Gobierno asuman la responsabilidad y realicen las
obras necesarias para que la laguna vuelva a captar agua el próximo temporal”,
se lee en la nota que daba cuenta de este suceso del viernes 13 de abril de
2001.
