La plaza de la
delegación de Santa Cruz del Valle, los domingos se convierte en un espacio que
es disfrutado por familias enteras, suceso que para algunas de ellas es tradicional,
aunque con el paso del tiempo esta costumbre se ha ido perdiendo y estragos como el grafiti han ido apareciendo.
Don Julián
Romero Gómez, de 75 años de edad, en una entrevista para este medio declaró cómo
ha evolucionado este lugar de su natal pueblo, al que ha acudido a meditar los
domingos por las tardes durante más de sesenta años, “Estaba muy joven cuando ya venía todos los domingos después de misa a
sentarme a escuchar el canto de los pájaros, porque aquí antes había muchos árboles,
el pueblo era muy pequeño, se puede decir que lo que más habitado era todo lo
de la calle Primero de Mayo y no nomás lo hacía yo, también más padres con sus
hijos venían a sentarse por las tardes de los domingos, es como algo tradicional
del pueblo”. Explicó Don Julián, mientras disfrutaba de un cigarrillo.


