La afluencia
turística que vive Cajititlán los fines de semana es de tal magnitud, que las
calles del poblado se ven invadidas por automóviles que son aparcados en doble
fila, zonas prohibidas y hasta en la banqueta.
Las calles más
cercanas a la plaza pública son las que resultan más afectadas, situación que
no ven con agrado los comerciantes y habitantes de la zona, quienes coinciden
que Cajititlán carece de ordenamiento vial, “Nunca
ves un tránsito por aquí, vienen en las fiestas y párale de contar, no se
acercan para nada”, señaló un comerciante de la localidad, quien indicó que
el problema afecta a todos, tanto habitantes, comerciantes y a los propios
automovilistas, pues para estos últimos es complicado circular por las calles
de Cajititlán cuando hay automóviles en doble fila en calles angostas.
